sanando relaciones: mi amigo j (español/english)

querides lectores, extrañaba mucho escribir aquí. la vida me lleva por caminos que serpentean entre dificultades y descubrimientos, siempre en el camino de la sanación.

hoy salí a caminar para tomar el sol y sentir la paz que trae observar la naturaleza. el trabajo personal me ha ayudado mucho a escuchar mis necesidades y las necesidades de mi cuerpo para alinear mis acciones con sentimientos de dicha, expansión y calma. por eso, trato de escuchar atentamente y actuar en consecuencia. muchas veces esto significa abandonar espacios o no seguir lo que tenía planeado, porque me trae angustia, y mi esperanza es que, a medida que voy sanando, seré más capaz de tener una vida interna más serena para vivir más en el presente, sin tener todo el tiempo que protegerme de mis tribulaciones internas que aparecen por todas partes. por ahora, ser fiel a mí es lo que mejor puedo hacer para darme el espacio que necesito para sanar. espero que tú también puedas hacerlo.

entonces, en mi caminata bajo el sol, alrededor del lago y las garzas, me acordé de mi amigo j. una corriente de amor y calidez me sobrecogió y así es como comencé a recordar nuestra historia, y como llegué a sanar (lo más que puedo hasta ahora) nuestra amistad.

cuando emigré a estados unidos tuve uno de los  momentos más difíciles de mi vida. mi primer año aquí no fui lo mejor de mí, porque el miedo y la ansiedad, además de problemas externos muy reales, me empujaron a lugares de depresión y desesperanza. constantemente me sentía como un niñe débil que necesitaba rescate. eso me hizo establecer relaciones desde la carencia y la desesperación, lo cual, por supuesto, es agotador para cualquier otre que quiera acercarse.

algo así pasó con mi amigo j.

incluso desde colombia, cuando supe que él estaba en mi campo de estudios, deposité en él expectativas inmensas de que él me guiaría, escucharía y sería mi amigo.

pero eso no sucedió. j no respondió como yo esperaba y entonces, sin que él supiera, sentí resentimiento hacia él. esto suele pasar cuando nos es difícil tomar responsabilidad por nuestra vida. vamos a ese lugar de desesperanza donde esperamos que el mundo nos recate (porque sí) y luego odiamos al mundo porque no lo hace. yo solo quería que j me salvara, pero ni siquiera pensé en ofrecerle algo yo. ni siquiera me veía a mí como alguien que pudiera dar y establecer vínculos horizontales de solidaridad. y por eso, por supuesto, cuando no recibí lo que quería, me enojé. todo esto era una película que yo me había escrito y producido, y que pasaba en el teatro de mi mente y emociones.

como he estado leyendo aquí, personas que conviven con trauma (como la mayoría de nosotres) tienen dificultad de ver perspectivas diferentes de las situaciones, las cuales vemos con los lentes de nuestras emociones marcadas por el trauma. en mi momento difícil, no contemplé que tal vez j, también, como yo, estaba luchando por la estabilidad en su vida. como estamos en un estado continuo y estancado de emergencia, solo vemos nuestras necesidades y problemas, y tenemos dificultad de ver otra cosa.

años después, la vida nos juntó, y tuvimos que trabajar en un proyecto. entonces, recordé no solo con mi mente sino con mi cuerpo y mis emociones, que además de enojo hacia j también tenía deseo hacia él, un deseo inmaduro, porque se formó solo de mis ideas sobre él y mi admiración, pero sin conocerlo. y ahí empecé a entender mejor que mi deseo por él tenía más de transferencia de mis heridas de infancia que cualquier tipo de amor. como j era alguien que, según mi percepción, me rechazaba y no era capaz de quererme, en realidad estaba replicando la figura de mi padre, de quien quise haber recibido aceptación y cariño. ya he hablado en esta entrada sobre recrear las heridas de la niñez y las razones de por qué lo hacemos, y algo así funcionaba con mi amigo j (y con muchas otras personas en mi vida).

pero j y yo debíamos trabajar juntes y, creo yo, era la oportunidad que la vida me daba de sanar nuestra relación. recuerdo las veces en que j entraba a reunirse conmigo y todo mi cuerpo estaba revuelto. partes de mí con sentimientos negativos hacia él y otras “amándolo” y sufriendo por no ser correspondido. yo recé. medité, reflexioné y también algo muy importante sucedió en mí. me di cuenta, al seguir sanando, de que también yo puedo dar al mundo y ser sostén para otres. al comenzar a amarme a mí (poquito a poco, no he terminado), dejé de verme como la persona indefensa y más como el adulto que soy.

j y yo, con el grupo al que pertenecíamos, nos reímos, nos estresamos, compartimos. cuando yo dejé de exigirle en mi corazón a j que se hiciera cargo de mí porque estaba sufriendo y no encontraba mi camino, por supuesto, las cosas mejoraron. al dejar ese lugar de desesperanza, que es siniestro, porque al estar en él confirmas que eres totalmente indefenso (porque nadie quiere ayudar a alguien en ese estado), sentimientos positivos reemplazaron a los negativos.

le di la oportunidad a mi corazón de conocer a j. con sus buenas y malas, no con una idea fija que me hice de él, e incluso me di el espacio de posibilidad de no ser su amige, es decir, de conocerlo y ver si es alguien que me trae dicha, tranquilidad y seguridad o no, y dejarlo ir si así debía por mi bien. en mis ojos, se reveló un j generoso y solidario, a veces rígido, a veces incierto de sí, como todes, a veces no disponible para lidiar con los problemas ajenos, como todes.

un día, j me vio desmoronarme por un conflicto en el grupo. j me descubrió afuera, reclonándome en una baranda, temblando y con lágrimas. y j, como siempre lo había soñado, me dio la mano, me protegió y fue puente para solventar el conflicto. pero yo ya no lo necesitaba. ya no esperaba de él que me salvara. y cuando lo hizo, fue un regalo y no una exigencia. días después, fue j quien necesito cariño y apoyo, y brindarle un poco de amor (que era todo lo que nuestra relación permitía en el momento), me llenó de inmensa gratitud con la vida.

con todo, a veces me voy a mi lugar de desesperanza. y las cosas no andan ni con j ni con nadie. y luego vuelvo a mí y a mis plegarias, y así es la vida diaria. e incluso una vez, al estar en nuestro proyecto, también sentí, al estar cerca de j, una corriente de deseo que atravesó todo mi cuerpo. ahora, la observaba maravillándome de cuánto puedo sentir y cómo estoy de vivo, pero sin exigir nada a cambio. creo que el deseo ahora se ha ido para siempre, pero, si vuelve, lo observaré con compasión.

hoy en día, j y yo no somos amigues cercanos. no hablamos cada día o nos vemos los fines de semana. pero cuando pienso en él, siento esa corriente de amor y calidez que es expansiva y generosa, y cuando nos enviamos mensajes, traemos luz a nuestras vidas. al vernos en eventos, nos alegramos (casi siempre, si no nos estresan otras cosas), y las cosas se sienten bien. simplemente, en su lugar.

espero que todas mis relaciones conflictivas sigan sanando así como esta a medida que encuentro mi aporte en el conflicto, los lugares en los que pido amor sin querer darlo, cuando no soy capaz de verme a mí, cuando no me amo, y cuando no amo a los demás. así, poco a poco, espero entrar en armonía con todes para vivir una vida más alegre y tranquila. esta es mi plegaria. aho!

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healing relationships: my friend j

dear readers, i’ve missed writing here! life takes me along paths that meander between difficulties and discoveries, always on the path of healing.

today, i went for a walk to sunbathe and feel the peace that comes from observing nature. personal work has helped me a lot to listen to my needs and the needs of my body to align my actions with feelings of joy, expansion and tranquility. therefore, i try to listen carefully and act accordingly. many times this means abandoning spaces or not following what i had planned, because it brings me anguish, and my hope is that, as I heal, i will be better able to have a more serene inner life to live more in the present, without having all the time to protect myself from my internal tribulations that appear everywhere. for now, being true to me is what i can do best to give myself the space i need to heal. i hope you can do it too.

on my walk in the sun, around the lake and the herons, i remembered my friend j. a stream of love and warmth overwhelmed me and this is how i began to remember our history, and how i came to heal (as much as I can so far) our friendship.

when i emigrated to the united states i had one of the most difficult moments of my life. my first year here was not my best, because fear and anxiety, in addition to very real external problems, pushed me to places of depression and hopelessness. i constantly felt like a weak child who needed rescue. that made me establish relationships from lack and despair, which, of course, is exhausting for any other who wants to approach.

something like this happened with my friend j.

even from colombia, when i learned that he was in my field of studies, i placed huge expectations in him that he would guide me, listen to me and be my friend.

but that did not happen. j did not respond as i expected and then, without him knowing, ifelt resentment towards him. this usually happens when it is difficult for us to take responsibility for our lives. we go to that place of hopelessness where we expect the world to save us (just because) and then we hate the world because it didn’t not. i just wanted him to save me, but i didn’t even think about offering him something. i didn’t even see myself as someone who could give and establish horizontal bonds of solidarity. and that’s why, of course, when i didn’t get what i wanted, i got angry. this was all a film that i had written and produced, and that happened in the theater of my mind and emotions.

as I have been reading here, people living with trauma (like most of us) have difficulty seeing different perspectives of situations, which we see with the lenses of our emotions marked by trauma. in my difficult time, i did not contemplate that maybe j, too, like me, was fighting for stability in his life. as we are in a continuous and stagnant state of emergency, we only see our needs and problems, and we have difficulty seeing something else.

years later, life brought us together, and we had to work on a project. then, i remembered not only with my mind but with my body and my emotions, that in addition to anger towards j, i also had desire towards him, an immature desire, because it formed only from my ideas about him and my admiration, but without knowing him. and there I began to understand better that my desire for him had more of transferring my childhood wounds than any kind of love. since he was someone who, according to my perception, rejected me and was not able to care about me, i was actually replicating the figure of my father, from whom i wanted to have received acceptance and affection. i have already spoken in this post about recreating childhood wounds and the reasons why we do it, and something like that worked with my friend j (and with many other people in my life).

but j and i had to work together and, i think, it was the opportunity that life gave me to heal our relationship. i remember the times when j came in to meet me and my whole body was scrambled. parts of me with negative feelings towards him and others “loving him” and suffering from not being reciprocated. i prayed. i meditated, reflected and also something very important happened in me. i realized, by continuing to heal, that i too can give to the world and be supportive for others. as i began to love myself (little by little, i’m not done), i stopped seeing myself as the helpless person and more like the adult i am.

j and i, with the group to which we belonged, we laughed, we got stressed out, we shared. when i stopped demanding to him in my heart to take care of me because i was suffering and could not find my way, of course, things improved. by leaving that place of despair, which is sinister, because being in it confirms that you are totally helpless (because nobody wants to help someone in that state), positive feelings replaced the negative ones.

i gave my heart the opportunity to actually get know j. with his good and bad, not with a fixed idea that i made of him, and i even gave myself the space of possibility of not being their friend, that is, of knowing him and seeing if he is someone who brings me happiness, tranquility and security or not, and let it go if i should for my good. in my eyes, a generous and supportive j was revealed, sometimes rigid, sometimes uncertain of himself, like everyone, sometimes not available to deal with the problems of others, like everyone else.

one day, he saw me crumble because of a conflict in the group. j discovered me outside, reclining on a railing, trembling and with tears. and j, as i had always dreamed of, gave me a hand, protected me and was a bridge to solve the conflict. but i didn’t need him anymore. i no longer expected him to save me. and when he did, it was a gift and not a requirement. days later, it was j who needed support, and giving him some love (which was all that our relationship allowed at the time), filled me with immense gratitude with life.

Yes, sometimes i go to my place of despair again. and things don’t flow with j or with anyone. and then i return to myself and my prayers, and so is daily life. and even once, being in our project, i also felt, being close to j, a stream of desire that pierced my whole body. i watched this current marveling at how much i can feel and alive i am, but without demanding anything in return. i believe that the desire is now gone forever, but, if he returns, i will observe it with compassion.

nowadays, j and i are not close friends. we don’t talk every day or see each other on the weekends. but when i think of him, i feel that current of love and warmth that is expansive and generous, and when we send messages to each other, we bring light to our lives. when we see each other at events, we laugh (almost always, if we are not stressed by other things), and things feel good. simply in its place.

i hope that all my conflicting relationships continue to heal as well as this as i find my contribution in the conflict, the places where i ask for love without wanting to give it, when i am not able to see myself, when i do not love myself, and when i do not love to others. so, little by little, i hope to enter into harmony with everyone to live a more joyful and peaceful life. this is my prayer. Aho!


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